TEJIDOS
Las etiquetas que acompañan a los tejidos deben incluir las instrucciones de limpieza y mantenimiento. Básicamente, han de tenerse en cuenta unos sencillos consejos que son comunes a todas las telas para no tener sorpresas. Estos son:
En casi todos los tejidos, la mayoría de manchas pueden limpiarse vertiendo un chorrito de alcohol de farmacia sobre la mancha y frotando con un cepillo de la ropa.
Para ampliar esta información, visite nuestra sección simbología de lavado, secado y planchado de tejidos.
CUERO/PIEL
Limpiar periódicamente con un paño y agua limpia a temperatura ambiente para eliminar el polvo de los poros y asegurar una humedad suficiente. Para evitar que destiña, debería protegerse del sol. La piel de muy buena calidad recupera su color con un enjuague abundante con agua, ya que la humedad devuelve a la superficie las partículas de color desde las capas más bajas. El derrame de alcohol o de productos gaseosos requiere una acción rápida, intentando absorber el líquido con un paño. Si no se consigue totalmente, diluir con agua usando una esponja húmeda y frotar hacia fuera de la mancha. La piel debería impregnarse con agua fresca cuando se seque.